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Cuando la calidad de vida se ve mermada por la falta de descanso, tenemos que pensar cuáles son los motivos por los cuales nos falta tranquilidad en nuestro hogar. Muchas veces el propio estrés del ir y venir por la ciudad, del tráfico, las obras en la calle, los ruidos y el propio sonido de la gente hablando nos causa un estrés. Sobre todo cuando llegamos a casa y creemos que ya podemos relajarnos aún estamos oyendo el claxon de un vehículo que pasa cerca de donde vivimos o justo cuando vamos a dormirnos escuchamos desde el silencio a personas que hablan en la propia acera. No es normal el que percibamos estos ruidos, pero así es, pues son muchas las construcciones que no tienen un buen aislamiento estructuralmente hablando.

Una de las fuentes de ruido por las cuales más transmisión viene del exterior al interior de nuestra vivienda es la causada por las vibraciones en los cerramientos, como son las ventanas de aluminio. Para paliar este problema una de las soluciones más prácticas y rápidas es la instalación de una cortina acústica, que atenuará esas vibraciones de las que hablamos. Esta anomalía en es muy común en la mayoría de los hogares y por ello debemos analizar antes de decidirnos a comprar una cortina acústica los decibelios que detectamos en el interior de nuestro hogar. Para ello aconsejamos se hagan con un sonómetro, pero si no lo tienen o no quieren hacer un gasto puntual para este menester, existen aplicaciones para móviles que se pueden descargar gratuitamente y que detectan a través del micrófono de nuestro móvil los decibelios en cualquier área con bastante efectividad.

Para analizar el tipo de ruido que percibimos desde el exterior tendremos que saber el tipo de fluctuación con que apreciamos ese ruido, porque pensemos que para dormir necesitamos no percibir ruidos que sean superiores a los 30 dB. Partiendo de esta base tendremos la siguiente clasificación de los distintos tipos de ruidos.

  1. Ruido estacionario o continuo; aquel cuyos niveles de presión y espectro en frecuencia cambian muy despacio sobre pequeños márgenes. Este tipo de ruidos son generados por motores eléctricos como por ejemplo bombas de aguas.
  2. Ruido fluctuante; en este caso los niveles de presión acústica en el espectro de frecuencia varía aleatoriamente en un margen de tiempo más grande, aunque dependiendo de la reiteración del ruido, estos pueden ser periódicos o no. Para entender esta explicación ponemos el ejemplo del ruido producido por el tráfico rodado.
  3. Ruido transitorio; son aquellos que tienen una duración delimitada en un periodo más bien largo, ejemplos de ellos son los producidos por el paso de trenes o el vuelo de un avión.
  4. Ruido de impacto; son ruidos bruscos y de corta duración en cuanto al nivel de presión acústica. Es un tipo de ruido transitorio, en este tipo de ruidos entran los golpes de martillos o caídas de objetos en el suelo.

Normalmente los ruidos de impactos los percibimos del lado de los propios vecinos, salvo que alguien esté realizando obras durante el día, es lógico que a través de la estructura del edificio se transmita el ruido de los golpes. Así que salvo un puntual ruido de impacto que puede ser normal oírlo nos quedamos ante los que provienen de la calle, en este caso nos centramos en los decibelios que percibimos en horas punta de tráfico.

Dentro de la gama de cortinas acústicas que podemos encontrar en el mercado, las soluciones Insoudtex ofrecen hasta 5 rangos en cuanto a la reducción en decibelios, en este orden tenemos:

La cortina Insoudtex 10DB es recomendable para grandes ciudades donde el ruido del tráfico es moderado. Hay que tener en cuenta que la OMS recomienda que no se debe estar mucho tiempo expuesto a mucho más de 65 decibelios durante el día y 55 por la noche de manera continuada, por lo que si escuchamos de fondo ruidos de coches y nos llegan con este tipo de niveles, podremos instalar la cortina acústica 10DB, con lo que podremos rebajar en 10DB y así estaremos en niveles de unos 50DB, algo más tolerable.

Para adaptar el ruido que percibimos en casa de la calle tendremos que ir midiendo los decibelios e instalar la mejor cortina acústica que nos rebaje los niveles en decibelios hasta conseguir una estabilidad acústica soportable. Para ello Insoudtex dispone de otras cuatro cortinas antirruidos, que pueden reducir 15dB, 20dB, 25dB y 30dB.