Madrid: 91 218 61 28 | Andalucía: 95 566 49 67 | Barcelona: 93 299 09 74

Sevilla es una ciudad ruidosa según los datos mínimos que recomienda la OMS (Organización Mundial de la Salud) para grandes urbes, pero este hecho no es nuevo, desde el año 2006 ya se viene produciendo una insatisfacción palpable por parte de los ciudadanos hispalenses. En zonas como la avenida de La Palmera se superan claramente los 80 decibelios a partir de las 9 de la mañana y en zonas históricas como la Ronda de Capuchinos se sitúa los niveles sonoros en 76 decibelios. Estos problemas solo se solucionarán en la medida en que en los próximos años vayan desapareciendo los vehículos de motor de gasolina o diesel, por los nuevos híbridos o eléctricos que emiten prácticamente 0% emisiones tóxicas y en términos de ruido. Si por si fuera poco el tener que soportar el ritmo vertiginoso de la gran ciudad, llegamos a casa y seguimos percibiendo el ambiente ruidoso de la calle, es cuando empezamos a perder la salud. Esto ocurre porque existen en Sevilla numerosos edificios antiguos y otros no tantos que por los años de bonanza económica se construyeron estructuras con poco aislamiento acústico, de hecho uno de los puntos por donde más ruidos se transfieren a los hogares son las ventanas, muchas de ellas con perfilerías de escasa profundidad y sin las juntas adecuadas.

Las viviendas con deficiencias de aislamiento acústico vienen también acompañadas por un desperdicio de energía térmica, ya sea en ciudades situadas muy al norte donde el frío es una de las variables más importantes o hacia el sur donde las altas temperaturas también hacen mella en muchas viviendas. Las inclemencias meteorológicas, los cambios de temperatura, los ruidos, el aire, las partículas en suspensión e incluso los pequeños insectos, pueden llegar a afectar a nuestra salud y bienestar. Por ello es recomendable aislar bien nuestra vivienda para evitar percibir lo menos posible todos estos efectos. Una vivienda bien aislada obtiene un mejor rendimiento energético, disminuyendo la necesidad de uso de métodos artificiales de regulación de la temperatura, con el consecuente ahorro económico y los evidentes beneficios para la salud.

Con todos estos datos e información una de las opciones más directas y prácticas es la instalación de cortinas acústicas para evitar la filtración de ruidos en el interior de nuestro hogar. Estas cortinas están diseñadas para amortiguar el ruido en sus primeras fases e inmediatamente después pararlo en sus capas superficiales. Con las cortinas acústicas Insoudtex se puede llegar a reducir hasta 30 decibelios y lo más importante nos protegen del fuego por tener un tejido ignifugo.

Son muchas las viviendas que carecen de un aislamiento técnico adecuado y eficiente en el interior de sus muros, como es la fibra de lana un aislante térmico y a la vez acústico, por eso muchas personas no pueden mejorar o reacondicionar sus viviendas por motivos de presupuestos o cuestiones técnicas de edificación. A tal efecto y como alternativa o bien se pueden trasdosar las paredes de interior o se opta por colocar cortinas acústicas en las ventanas.