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Al desarrollo y avance de la tecnología aplicada a la industria se ha contribuido al beneficio del empleo y el aprovechamiento de una globalización que exige con una inercia obligada de estos avances, pero también ha generado otros problemas o efectos secundarios bastante acusados, como por ejemplo la contaminación acústica derivada de la industrialización y la concentración de grandes poblaciones que se mueven o circulan en vehículos motorizados, los cuales generan un ruido que provoca estrés, pero que también y debido a las emisiones de gases contaminantes provocan el origen y el empeoramiento de enfermedades respiratorias.

Con este panorama no es de extrañar que muchas personas hartas de vivir en un entorno ruidoso y perjudicial para la salud, elijan vivir o regresar al mundo rural, donde se respira más tranquilidad y sosiego a la vez que el aire es más puro. Pero no todo el mundo tiene la posibilidad de elegir el vivir en un entorno más saludable, por eso se están tomando medidas a medio y largo plazo para reducir estos problemas, sobre todo en las grandes urbes.

Los niveles de contaminación acústica son especialmente acusados en los lugares cerrados como las grandes fábricas donde se desarrolla su actividad de producción con la ayuda de potente maquinaria. Estos espacios en la mayoría de las ocasiones son lugares diáfanos que no están compartimentados y el funcionamiento de su maquinaria provoca un ruido ensordecedor, por lo que sus trabajadores tienen que protegerse con protecciones auditivas.

Ya se han constatado por las autoridades sanitarias las consecuencias y alteraciones sobre la salud de las personas que están sometidas a tantas horas con niveles muy altos en decibelios proveniente de las máquinas industriales, entre dichas alteraciones se encuentran una tensión arterial excesiva que provoca alteraciones en el sueño, variaciones drásticas en el sistema hormonal y digestivo, pero la que más daño puede causar es el daño directo al oído, provocando un zumbido permanente en su interior.

Solucionar el ruido industrial con cortinas de absorción acústica ha ayudado a estabilizar y a reducir las interferencias acústicas en comunicación en muchas fábricas, al mismo tiempo que amortigua la reverberación y eco en grandes espacios volumétricos como son las naves industriales con techos muy altos. Hay que pensar que no solo los altos niveles de ruidos con una oscilación regular o constante en el tiempo  provocan las alteraciones descritas en la salud de las personas, también se puede estar expuesto a los ruidos impulsivos que se originan en periodos de tiempo muy cortos y con una gran fuerza, en ocasiones pueden llegar a superar los 120 decibelios. Este tipo de ruidos espontáneos de gran potencia pueden alterar también la tranquilidad de las personas, provocando estrés y nerviosismo.

Este tipo de cortinas acústicas ofrecen una versatilidad única, sobre todo porque se pueden confeccionar en diferentes formatos, bien con ollados, con frunce, para interior o exterior, apantallada o enrollable. Su especial composición con características absorbentes e ignífugas las hacen de especial interés no solo para el sector industrial, también son muy demandadas para lugares de ocio, como discotecas, restaurantes, teatros, cines, espacios coworking, etc…

También se pueden tomar otras medidas que mejoran las condiciones acústicas, porque no todo se va a limitar a instalar una cortina acústica, sobre todo en las grandes fábricas y por sus dimensiones y cantidad de maquinaria, se deben tomar medidas acústicas complementarias para optimizar determinados procesos, como por ejemplo sustituir herramientas neumáticas por las eléctricas, eliminar rozamientos engrasando periódicamente dicha maquinaria, la colocación de filtros de escape que atenúen el ruido o la colocación de amortiguadores antivibraciones para maquinaria pesada, son algunos de los métodos complementarios que pueden ayudar a la industria pesada a mejorar las condiciones de trabajo.

La acción más usada sería la de encerrar o enclaustrar la maquinaria que genera más ruido con un sistema de cortinas acústicas que pendan de un riel, acompañado de velares acústicos en el techo. Esta solución es flexible porque siempre se puede modificar la ubicación o disposición de las máquinas, una ventaja que suma a las virtudes que ya conocemos en las cortinas Insoudtex.