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La geometría de una sala cerrada a veces puede causar reflexiones y una reverberación inadecuada, ya que dependiendo del uso que le demos tendremos que hacer una combinación de materiales acústicos para corregir su calidad acústica para conseguir una optimización sonora y audible.

En la confección de cortinas acústicas lo más habitual que se encuentra en el mercado es la utilización de una combinación de capas absorbentes y otras con propiedades aislantes. A medida que se incrementa el número de capas con estas dos características, se gana en aislamiento y por tanto las reflexiones y los índices de reverberación caen antes.

Aunque la funcionalidad primera de las cortinas acústicas es la reducir el sonido y los ecos acortando las reflexiones, en ocasiones éstas últimas son necesarias para que el sonido sea audible a largas distancias cuando se trata de una sala amplia.

Para conseguir unas reflexiones redireccionadas se utilizan velares tensados o cortinas colgantes sobre techo con orientación expresa, además de ciertos paneles decorativos acústicos. Algunos materiales como el pvc pueden ser útiles para hacer más reflexivas las ondas sonoras, aunque también y dependiendo de su composición o textura pueden actuar como verdaderas cortinas acústicas con posibilidades más versátiles.

Con la disposición de cortinas colgantes en pvc se puede conseguir una acústica focalizada y centrada, además de la tensión de determinados diseños estas cortinas pueden adoptar otras formas, como convexas o incluso poliédricas, formando cortinas con un efecto incluso difusor.

En cuanto a los materiales usados, el algodón ignífugo es muy utilizado en muchos tipos de confecciones, convirtiéndose en un excelente material de absorción. El algodón ignífugo tiene propiedades acústicas y se puede encontrar en varios gramajes, en 150 grs/m2, 300 grs/m2 y 500 grs/m2.

Otros materiales se están investigando como los compuestos sintéticos, siendo la nanotecnología la que se encarga de aportar una densidad en textiles que tienen que aislar, junto con microperforaciones que ayudan a distribuir el sonido de manera más uniforme.

Tanto si es algodón ignífugo como textiles sintéticos, unos y otros han de cumplir unas especificaciones muy concretas en cuanto a resistencia al fuego, sin perjuicio de la disposición espacial que cubran para poder adecuar acústicamente un auditorio o gran sala de conferencias.